Runas caminando hacia el oraculo

Orden Rúnica Latino-Americana

Fue fundada a mediados del 2013 por Juan Marcos Romero Fiorini con el fin de compartir entre sus pares el conocimiento de este oráculo y a la vez generar consciencia sobre el respeto a la Madre Tierra.

La Orden abarca todas las tendencias de estudio sobre Runas, y si bien está reconocida por agrupaciones de Europa, La Orden no sigue ninguna línea de fe en particular, más bien se centra en el aprendizaje de los distintos misterios de este oráculo para un crecimiento evolutivo del ser, dejando en el libre albedrío la posibilidad de que cada uno de sus miembros elija qué desea creer y en qué, a este razonamiento se lo considera necesario para no limitar al iniciado con una creencia o doctrina. 

Hoy en día, La Orden cuenta con miembros de toda Latinoamérica y algunos de ellos están reconocidos y avalados por La Orden para dictar cursos o charlas introductorias.

Lo que trata de destacar La Orden es que si bien las Runas provienen del viejo continente, sus miembros son Latinoamericanos y por ende se busca por medio de esta herramienta alinearse al ciclo natural y geográfico en el que se está.

   

“Soy un Vitkar que le toco nacer en esta tierra y es a esta tierra a la que trataré por todos los medios de comprender y sanar a través de la toma de conciencia sobre ella”

De un grupo de estudio a una Orden…

 

 

De un grupo de estudio a una Orden…

Este grupo fue formado con el fin de disipar dudas que quedaran en el tintero de las clases y mantener las prácticas de manera continua. Con el tiempo se tornó un lugar de encuentro, un espacio para compartir destinado a esta pasión en común, “las Runas”.
Luego, más precisamente a fines del 2013, aquel grupo pequeño ya era bastante mayor y exigía un nombre, el cual se le dio casi de manera inconsciente, se buscaba por una parte que trasmitiera el cariño por esta arte y el respeto a estos pueblos, pero a su vez por otra parte que nuestra identidad como pueblos latimos no quedara de lado, así fue que apareció: “Orden Runistas del Sur”.

En el 2016 el crecimiento de la Orden fue tan grande en Latinoamerica que se llamó a votar a sus miembros para dar el cambio en el nombre hacia uno que sea más unificados y así fue como se convirtió en lo que hoy es Orden Rúnica Latinoamericana (O.R.L.).

Esta Orden tiene como función práctica, facilitar y acercar a sus miembros la mayor información posible en cuanto a materiales u herramientas para una mayor comprensión del mundo Rúnico. 
En el aspecto social, si bien la Orden es conocida por mucho Runistas de Latinoamérica sus puertas permanecen cerradas, esto se debe a que siempre se buscó un crecimiento cíclico, sin resaltar ya que el interés está puesto en compartir entre sus miembros. Permitiendo el ingreso solo a los Runistas iniciados por la misma Orden.
En este último aspecto se elige ser un poco exageradamente selectivos para que no ingresen practicantes que puedan hacer un mal uso de estos conocimientos, es decir, condicionar la vida de otros o dañar a otros, al igual que al mantener la selectividad se mantiene el prestigio y de esta forma es una manera de a su vez brindar respaldo a todos y cada uno de sus miembros.
En el nombre se agrega la palabra “Latinoamerica” para dejar clara su identidad, ya que no somos Europeos estudiando Runas a la Europea, si bien hay un profundo respeto por su origen, su cultura, sus divinidades y filosofía, somos latinoamericanos y estamos conectados con la tierra que tenemos bajo nuestros pies, por ende el hecho de marcar esto en el nombre se está declarando que estudiamos las Runas como medio para comprender nuestra tierra, conectar con este rostro de la Madre Naturaleza respetando también a los pueblos antiguos de este continente, sus tradiciones, costumbres, ritos y celebraciones.


La única regla fundamental que pide a sus miembros la Orden para funcionar es “respeto”… Respeto a las Runas, al conocimiento brindado y fundamentalmente entre los miembros, ya que de esta manera se mantiene la armonía, se preserva el disfrute y se comparte de mejor manera este hermoso movimiento que se ha gestado.

 

“Cuando se siembra respeto por la labor y los demás, se cosecha el dialogo sincero y amistoso”. 

Juan Marcos Romero Fiorini